Envío Gratis

A partir de 70€

Garantía de 2 años

Puedes estar tranquilo

Pago 100% Seguro

Paypal, Tarjeta o Transferencia

Asistencia Personalizada

Te ayudamos con cualquier duda

2 41,27 

Empapadores Reutilizables para cama y silla

Mostrando los 28 resultados

Empapadores Reutilizables

Empapador Lavable SONOMA Con Alas

Los empapadores o protectores de cama reutilizables o lavables son productos que sirven principalmente para proteger de humedades superficies como: camas, sillas, sillas de ruedas, sillones…

Existen diferentes tipos de protectores absorbentes o empapadores textiles:

  • Empapadores de celulosa (de un sólo uso)
  • Empapadores lavables

En esta categoría vamos a centrarnos en estos últimos, los empapadores reutilizables también conocidos como lavables.

Al ser reutilizables, se trata de productos que nos ayudan a ahorrar puesto que la compra de un solo artículo nos dura mucho más tiempo que cuando compramos productos desechables. A esto debemos sumarle, por otro lado, el hecho de que apoyarnos más en productos reutilizables hace que estemos contribuyendo con el medioambiente y a ser más ecológicos.

En Asister somos especialistas en soluciones para la incontinencia y, gracias a nuestros más de 10 años en el sector, hemos podido seleccionar entre las mejores marcas para poner a tu disposición una amplia gama de empapadores o protectores lavables para que encuentres aquel que necesitas.

Hemos de tener en cuenta que, para poder elegir el empapador que mejor se adapte a nuestras necesidades, será muy importante conocer, primero la medida que necesitamos, así como las capas de absorción que nos servirán para nuestro caso concreto. Así, divididos por capas o materiales de absorción y por medidas, en ASISTER podrás encontrar los siguientes productos:

PROTECTORES PARA CAMA

PROTECTORES PARA SILLA, SILLÓN, SILLA DE RUEDAS…

empapador protector rojo

ASISTER… Un poco de información

¿Qué beneficios tendré al comprar empapadores reutilizables?

El principal beneficio de empapadores textiles es que ahorrarás mucho usándolos. Ya que no tendrás que estar constantemente comprando nuevos empapadores, como sí pasa con los desechables.

Además, estarás adquiriendo productos hechos con materiales de alta calidad, tanto en cuanto a la absorción, como el cuidado y respeto de la piel, como en cuanto a la duración del producto a través de los lavados.

Al tratarse de productos reutilizables, puedes encontrar una cantidad de modelos mucho más amplia entre la que poder elegir: cantidad de capas de absorción, materiales, medidas, con o sin alas… Por lo que podrás adquirir el producto perfecto para ti.

CONSEJO: Recuerda que, al tratarse de un producto lavable, será necesario tener, como mínimo, dos empapadores por persona. Para poder disponer de uno mientras estemos lavando el otro.

¿Cómo elegir entre los diferentes modelos de empapadores reutilizables?

En primer lugar hemos de saber cuáles son las principales características que diferencian los distintos modelos de protectores reutilizables.

Es fundamental tener en cuenta la comodidad así como la eficiencia del producto que vamos a necesitar en cada caso concreto. Esto lo va a poder medir en función de los siguientes criterios:

Los empapadores textiles se diferencian por:

  1. El grado de absorción: esta absorción se la otorgan las capas de producto absorbente por las que están compuestos, por tanto, cuantas más capas tienen, más capacidad de absorción ofrecen.
  2. El tamaño del empapador. Hay de diferentes tamaños. Por eso hay que tener en cuenta la dimensión de la superficie que queremos proteger. No es lo mismo un empapador lavable para cama que para un sofá o, incluso, para una silla.
  3. El tipo de modelo de empapador: los hay con alas y sin alas. Sin alas, simplemente, el empapador va encima de la superficie (por ejemplo encima del colchón). Con alas, la parte que se coloca encima de la superficie utiliza estas alas para que el empapador quede ajustarlo entre el colchón y somier.

Con todos estos datos, buscaremos aquél modelo que se ajuste más a nuestras necesidades y que sea el más cómodo y eficiente para nuestro caso particular.

Recuerda que, en caso de que tengas cualquier duda, puedes contactar con nuestro equipo de atención al cliente.

¿Qué beneficios notaré usando protectores de cama reutilizables?

El uso de empapadores reutilizables tiene una gran cantidad de beneficios que, además, podrás ver desde el primer uso.

En primer lugar, te facilitarán las tareas de cuidado, tanto contigo mismo como si estás cuidando a otra persona. Te ayudarán a eliminar las humedades que se concentran en la cama cuando una persona sufre incontinencia o pérdidas de orina. Todo ello de una manera muy sencilla

Notarás que, al estar el colchón más protegido, estamos evitando que este adquiera malos olores. Y, además, estaremos protegiendo más a la persona que sufre de incontinencia, puesto que estará en un entorno más seguro y lejos de humedades que pueden provocar irritaciones en la piel.

Por otro lado, el tener que cambiar únicamente el empapador, resulta más económico en tiempo, dinero y energía, que tener que cambiar la cama entera. Y, con el tiempo, también estaremos haciendo que el tiempo de vida del colchón sea más largo.

Lo mismo ocurrirá con sillones, sillas, sillas de ruedas, etc. El uso de protectores textiles reutilizables evitará humedades, malos olores y, a la larga, deterioros.

⭐ ASISTER… En conclusión

Pese a que al principio sólo existían protectores de colores claros, principalmente el blanco. Ahora existen en el mercado empapadores de colores, sobre todo para sillas o sillones, lo que nos permite adquirir productos más discretos y que se van a poder fusionar sin problemas con el estilo del lugar donde lo vayamos a utilizar.

Otra ventaja de que existan modelos específicos para cama, para sillones o para sillas de ruedas es que cada uno está fabricado para que se ajuste perfectamente a la superficie en la que se va a utilizar.

En nuestro catálogo podrás descubrir una gran variedad de empapadores de distintos tamaños, capas, formas y materiales. Explora y descubre todo lo que necesitas, gracias a ASISTER.

2
    2
    Tu Carrito
      Calcular gastos de envío
      Aplicar Cupón
      Scroll al inicio
      {"cart_token":"141bdadf8a115b8cb2e3d4d76ac70cfa","cart_hash":"fc865ae0e850c15132aa9683fe2a25e0","data":"697633773af61c202fb05e02986e892d:retainful:94fd66f2b859e3b2e8ef21c5c73c62f9c67911439732784ba6ef63315dcfd4cc:retainful:9718758458b6740b86996c2d1266aa4eb1fe0071a144f665388b2aac175a735b6157ca89ced40a4ff46cec4d469874970eaf6bb3a99ad2f68e2547447b431421313d2cec01d14ca738eb07f048ff59f564ee233b49f30ebe58654aec3ac8e84426bbfd02be3f8250558e3fb3159573ab372df9c70a93dc385a9fdc1cfd4602a0b8d063b672d0c6603d4233f74b5f5d0a89ad2e0bde88aa4592886708299b32b3fc133b20e21c279ac5715e7fa5da678ca51fa4ffc45734aa2af2941455211a7f538ef29be29545e92b8061f8ce48fda274e3b0fd94d1d62057fdf1243872c0669407ed50ec768c4ebdc4c08d285dcf4ef688e431543a5bdbe5a642a51e09abe5b8d2fd563c71f92d9719d5ab45572fc4a11de376b8930edd04a4a1ea3cb45704ed864a05158bee6797047f09ac9a8687324e43a021628930bb6bda0d048de0878fc6bf46d1524911bc93f39a136686db109528653e02c9a7a5ead4450a6ff4a63c23a4f7c576e432ca51d217b6f23af630d5a4a99df9c65fda7c72620a46eaf147bf0c296cc749a509b101c4a8038bafe26f1cef5f95226f50a802da2a0b1359ca10d4826d8d011cb63a89dcf4a49299b6f637925a21b0d52c7ae35193cfdabbbf225ec33dc25f5c82547e58d1ab6da9286f6d4450e2072238b60c2a0a0a2e34a97e08771d4ff3aeedac14bedf927e74434f256ef8a1181725a0f2bedd3f243dc24469d403e1f725731aaf18f91ebfe2f308f3e0724e47eb20084ded8f136de91be2d9c4944a0ee2ded8a05df2801661d5ee79de86b608316d0c8ea8734a18ff62f9554266cddf28d1979981fe0eb5e7549005868175764a4bc8bb2353b919ad680e8fe5d576fb87b4363c46342e5cf8674a29b99e4efa493d4ce61f2c4b75f21d20a2313f0216bae7e822d65c0b624844c913d4e31e946f8db7d5bd557d68201a50a6da7e4d17d0896e70b759fa0fae58013089a7a301ca555b07f119a2de211c9bfd0d904031544413811614381ea85c28d20284f3eea5594230ec1867bc05d28348aa00ef04bba870dd1c9a5bccba3abd27d94b84083adcd3fa739c09d12c57e93ceffc26912d04c2a451ac9d82046d11fec8f09955ba4e70358f2b93e2e12632fba9ce53ebf3576a6f7aa15c4c3fa7562e63d872311f9560a43519d8999b275aa71a12c78185cd62e35e9e32cedbe94e4a00a5c70738905612507805499d7b092f8bdf6e3c74b35a4482efc0a8c455e57bba73b023fb7d646bfc1bbfd7323874aeb9102e89971149cae7d595b8357ce6cb279126cbebd96cb31212a663b0ece9cddc6acbf453da864677937140ce8a3ac399a82f8662dac0e2a2761350513b19ee9c106bdc27f3d85ea81713dcf13f713c30d78e24a606927cbb8f143e496a023e869083bc7c802d6788fbdaa3fd57b6c3b65d58ae69b98a18c6d82898aba3b2cd3e57f84560f8f56365794a1c47d151bc0dab6bd06bdaf4109ef2af780905fd873aa50e76e1edd5f644a3eeb95f20bbd30a65247c5005d74040108651fc131a381e9ab96d20d43359639002110864b54dff7b0df40cb9e3e1eaf9ccfc59aeefc45812937a82752399153c69fb9d8fd184aab2fd41a5c3c6e6bb2b00e445ce14d510ed78861d783d4d98f84a4785dc79efbcf1231e0ca5d871baacb9ba07db646149cf114c099c4e85d3215a3714a0b085848e316958cb4be6424222ecfc3ac74a774d3fd3314dd0d6458db11bb11b5559d0b6202b23c93886d28ff445e0f9888eace835b9529fc93521f983cd1069a422b5b8ad915d453ba621414f79e8e79476fd78a3572fe507732176317217ea9a789ed362b15dee6da4c633ea408f352680fc54f858ba553fca971e9dd99f095bf467e6b22c6492bbb8102567eb143fe65fc36c74cd197570c032a271480aad0c8c3ebb5bf28abb04b961a30efa07c0a49f9fb55055f75a3e15884f02cec56dedbf43f859f74377a4669af6e3c1ba3360081e15fced15574c6ae2d82a09c6b0d1983c74aae67b8d8d5494683516253b4529cb12cf929cdb78921d7706907522f81a6b084e2666651a3a73dad4b9b5df65ddb9aecc30821d92f2c6db38bda7aa3c691020721cbe9eb11d277d58b443367a5c8f943254176c782038df661e72e65da791f1f789a392f0069a9d61d6ceabafddd0fda819f078fd39a5e258cd4555f8b2ae80ef60aa863b9dce1a5d47838e8a633c2755c9c68c80b6f1d3c43104916d6f955d083791bda91420515fa6edd6a3f87a0f241e541f1bd53b3d889ef7a8725b8bf2af319d52b6d59042e8505aab5d85c8b739a4269a9b6658818989060fb1df2ffc1cdd17b1f1c8f5a57cae17bdb4288782a4948977dfb9f40ae03c7eb08c27a6f37d16551d9b953f791b6fa0adb0cf715cf8f0dfeb277ef29d19a4de3b4426c7969736ca5062a19b1cf06b90460da6c56943d035e30be548a56cb98200579c3bbe33581984dfc2448380050a7d701971cdb3ddfdf7cba7e66f3069b3f13fddcce9d5bcfb3ca0b7fb83284267deeaf459b2c1536068cf544824a74ea8de1ff8f0e3e31ad7f8cf75cb7f6d44e20fa734202119cb41f964a3e5b24a923586e4ca6034a8599f50ed4f075531c411224f513f6c5906fb625bb4d11eca6725e8a83aba2107d2b42f221a560e802b83a5ad77ad35338a8b85f8b04b17d4a263ff5f17d11faa1911bf8d62216bc47f6df63f0d67a566c36f41e8ecc6d1f8a34e3e9215a4ad29f7bddd1018df9f2361fd0e3f9e22ef85ab03056dc2088baf09288681b3b7a9dfbad8f3e9571978afe0998591e836abea6274c4f299b7b1ec19492289283339d8f480164de1f74e73331e7141255fdebcb85d70004d510275404c2f27a2416b29178bc5a15adfb973aaf267aac28857e6f40e7b03eac8ddcd3c891da7d80adacaa8451a3a3345e0cdb2a9a32043cf06ce9bfa6f58d1bea0afc29aa2a3edc06f1191d9ce0c9e00481927134418d7aebc0edf1ccec75204dde1edbd215a8af77be2d34b6d27412c6c660d16cfde7393a6ba0cd1622038682e0892d7025bddd2a78840463e98bc28de686e3fd56fd0bef3e5c5325d58167579c07585f7eae25996c89c06005cb2118cdd1aab2fe5b15fbe40ee0197cdb906705aa562f35d30d84e66e11fd3dee8217dd8b78b4e1fec187fa6f4a16e1aa88efeb063ce39494fe4228f180ec48e3b76a4175a98052e729ff71c18243af43c8ce3afcb8c43a1f977d544a6e412d1e5f843e47f4c71e778e192cda5d7c74f384ae45abb0f176ffd472f63d5f9e6bc5d9b66ca27c50aaf432a93a5fb49d390b097869cd48c53bb2fc8fe826c8fae50034bf0a2513a686d1bba685853739947110e54d452b4e28ed508e89ade24d2a6a49de0162ecb424bbaf7f04259b7a3bc9d538dd134db49467020366079b73a5e3f8ca3cd39483426e588284564ca954685afd5e515ac176118c7f06687d0da3e68e3dba465b6248330c50a339e78c8d949fed6c43ffd9fca0d83416a976a9ae85d59b601c666475ab5253bb9c0e51c4b41b37965c32fbdab9627b072abec1490504566fab4f4bd5f7454abe68334696a899083576273a757b956a3ec69010b66f77e9ee11aa3dbb1f9b96547785801d3c5b87b48646a43155aeef0a3cfb74df9a9cd7ab94fc0a9e00b20d05125d0097143f16a152ec5f952282bee6e3a4ff050659d7a89ff289a40f750f80f5a10c2761743ca99a34a589cfca22e6f8ec7b9bdfdbe619979e18772ba8c11e04fb5a878c4b99e89f24e74f0154dbe24f7481196b978f4c17257c443462ba754d1cdd0070d356d6392f059140220ee7d8989ff86fda5379de72f7a5f690592033b0dfce0f5d1c45ed9265cd73b618c71bc102eba327304823f3113fe89a48f2faf6965bf3d16d63e678b05cc7e588db7939bf239c09eec805896c620c2810d17e9560f779dce476c28579bab0ec4472568d0c4ff7a18e75596afb5f91b640cd6d8be93b99d39ef1c054c4676ed532a26dc5702495586baf20d17325080a7fa5248d3a590184a638c612db6ed970dfdb421c0520a6a9949abb236ff1440f1d3919fd6106728207e4d9e980dc69370ac4361f4aece9dd19496c160abecc4bff0d688c84536a75f43d93dc444fed3164107b8b6bcdc7f6da049857f631dc2558a6a92794778a6a6563468cd9db08dcdbd2ba5f9247a4a4a7207e5269f077af14eef42f7aa7c109096a6ce32abdc633e871262d96fe9c3e33312ff7add992fbc433cb44a56d56ab69d7e397349d8891bd97f56b73e2407c34e021d61bf147a7ef61c085e1635d3fc000bb67a22253500c1a1b5549b3aa12ace4e6791e89a6b3f189c5228184d4986b629825b6eb2180e50112dc4ac747e40038143d370128437efd66185140a92e2c085782549596a33859d68640a774b5523da3ed297d9f35deeced5dae68440522e9d25155c6982d77b81a915471336efdb841ef173e2c5c5b8560697251eb3530ecbf887bc31e2f6b74198071c6d578a48cba7a799c8ff2242e88811fa5706328cf12c81426a27ff08ebc9342404674bca25f6b641a3905ebc888650deee776fb19a0d33805a20b624ac50e56c05ff62ae719080405a987c95edc989f74cf0c8582542dee63ce119c02db030428e62561582f359cf7dc2592bfca58e14e701ca0c7dc6abb7af770d84c8b15ed2157c297bbd8ce9e670e2b983c28a915c3103acc303d67408719e31fe063489196e0525c275f7487d75a5d4bf28c24bcf2168bc1a77bae7e41afa711f0dfc66efdee93086a9aa73cfb8972a36a0559c1e9050f976d586a95c2976f9525a1e3b35ffe284ffb8aba56afe5e39d3ee5909fd2efd686bb405e6b6b723defa29e1406f0dc9371eddd065ba46dc2ce5bedae6cab343852e050fc0482b4c36ec3c1921fe189d41c2fc1e222ef5a627166578035e90ae77b94ce9fe510153e919d5e8d04c8178926a1feedd79bee00be0da5b4fdfda2029dad2d87acfb64e1c8c01523bab8a7543fd61125c3c5d91f974a565f88720cc75d8ec70bbf1ee55f34fcc3b0a41834f9815ff5c72f2c288bc8d39729891ac998fbdb36f6ce9048ab5568671408cf0de7d8c873ceddab5a3c4fe538520075be227783d4b5f28aba39ed4c8a71846123dad053472367b7ae784cd0959c5b48250b2221c4cc241c66117f7a9b26eb971c8c26d7605e01aee95fa3feb1f1373d983e07ec8348f47ddc23270b35acaa551fbef9a2392ecec71fa5c868bc4f329ec33a427e0030cfa0034a9aa1b1a10e35c412f3c14c70455dcc95d9a174c81fcc84ac561d75dea327fceb40a456699126c2bd144ff8db2245f7046cbb5258895f592c0b5d87e2a16a27bb53c4a1943c1a8c81116b5758fe0df94587f9a65c3a93b461eff8bc5e0e1cacc202c594a11ae94b0d2cadea94fb692e17c7bab832cbce01d7fb17aea51703bc35dfd7bcbde1d5b4e9f1cc45cc17c4f2c62fa1e43971551a878855058434aa53d17387e43ecb0952e10b6fbb8e545729e40b59ef9caed587abc4389dfa43a37e01a345ef97d0e37e7a002196ecafb5e064bb0f98bb49099e23473d8bc024f69fccaf2557518b29326da1aab1ebfdf7738aaf760063f58d574d2f90e82a1e5dbd0b815c0fa074d1b6a102bbeff88d57b8591d57d13106151fc3e2fba778e463a5a0e413175502f00e7c36e3a905409162513cff8e401dbeede526f8f9affa1520534dfc026b18ab72943f95564d7f0b22dc54db3df6036291b708be0ea494425fc00402c7b03089659be453755b20128eaf42b85c4df93644c33c40daa9d1e895a2fa75b3a2ab64cefe0a07d68ccad63e5b313c6ce2c882dc94874b4586ecc585df3f6be2cb084879b74fc02672cb12656124658dd85cc0592199bb15061f02254cf33916d04a5d4f41961783bb026f45b53fcf1d94b0fb0da7bcd59cf99ad5f6222457daa3e5acf5b11f5caae5951f74ede90aeb34c8cc5a2a108f40723e69d1ad77f5d46c8b2f802d7284f4a413b77b567815f7d779f417709f69ee077dcfbaf9b3f00631ba936925fc2685bd28a84eaabf481d59b4faaec43d86358fce0e59f337a556a037256c1b07ca8ba1a516cd0507dd3419cfc643d69f3a31467549513dd7f888201d8b249139aec4b267b61eda395447793cd72b3c0bb139f4e4904bd0367b74206782685eebfa8d0fed132318295df35936e740f348ba5b9f5536b2d0a03d25422f9bb6a0bb4e9e005de687374759da63999e9d66b886949b30a547504b5c9518e5c1a7a7bbc7d09f434cb61c2ab2b1c59a25640866bbc6215d2e5451d3de5ffb2982febb4808c760d4280ac0b1c18620a92c13dd47d0e44229b6f1bfc8cef406f4cb3fa64dd435c08f04d6b9d1a93f3bfab9e3f8671a0202d88d634c2fbc14627fafb890d4bd907cc80c30a38e4c5074e2ed413a7f55de50c26422291738dcf0441e9b82bd5c00cae3f1f9eea7fed5f2785f26ffe8ffd0ea368fc76e575e7bca1f4333596a798b19c05d3c12e404f1d8d6ea93a57ab0bd47ee3dbfcb7d96fe8fbd7714355cd0d2ba3d1264177ca1e758e005720b82f0dc169a6788bf35e6f7daef5b73138f9c00252f96b29ee44d7345d828c3e33e008d740ae8e71103a11d90857895e3bad267af8c1b90ea34c2cfcc87769bfa7f24e7b278206ad7a7cc6639eb5e903309c70c9583ac6d83a6f36a1bfc46eb8c693acf88f45cd7a38fbbf67b5ae1c76f6d5ac0da894982fe68307af7922c5767a38adb747d74841463ddedfac97f685243f5c089f8934b3d5b981676e0fcaf2585c6d66604957afaca4eec518f73b73d19a6989854f19e072b38b50d5b6a65eee29ee32391e62bad5cd43a3aaa3fd40c6e2a718df4be309da90a2b7caf7b14c6757e06fcceaee6165967f59446fbbc3b6b09718c559ce9cccc15ee7f577da17e3047bbb4cf3b25d7cf2dffe88da7a389fe4d3749d244b13eda9afe95c727418ee8af7113b9830c7f437885afebdbdf1a1776543332e2e7aacdd3e486ec34c5e4f1eeed222b958a895b7f6c76b5301506688d33fac5d412298d117e16f0b00cc5fc9de0038464d43109accb84d81aa68093efaf84cde56497c8d20bd3cd9402f1e7a041380e55da4ecdedc71ddb973afacdde03657a958ff353580ae8c800af74b12ba006f"}